
La gestión del alcalde Manuel Jiménez en el Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE) implementó un cambio estructural en el servicio de recogida de basura: pasó de depender casi totalmente de empresas privadas (que cobraban precios elevados, ofrecían servicio deficiente y generaban crisis recurrentes) a comprar flotillas propias y asumir la operación directa en la mayoría de las circunscripciones. Este modelo permite una comparación clara entre compra + operación municipal (incluyendo personal y combustible) versus contratos con empresas privadas.
El modelo privado: altos costos y resultados deficientes
Antes de 2020-2021, el servicio estaba privatizado en gran parte del municipio. Las empresas (como COMLURSA y otras) operaban con contratos heredados que alcanzaban US$32 por tonelada, el precio más alto del país (el promedio en municipios grandes y medianos rondaba US$22-26).
- Costo mensual aproximado para todo el municipio: alrededor de RD$60 millones.
- Solo en la Circunscripción 1 se pagaban cerca de RD$18 millones mensuales.
- Problemas frecuentes: camiones viejos o insuficientes, incumplimiento de rutas, acumulación de basura (“montañas”), denuncias de desvíos de rutas para cobros particulares, transporte ilegal de escombros y control político de las rutas.
- Las crisis eran recurrentes y, según la administración municipal, las empresas “nunca resolvieron” de forma sostenible. Hubo resistencia fuerte al cambio (incluyendo intentos de sabotaje a los nuevos camiones y batallas legales que el Ayuntamiento ganó en la mayoría de los casos).
Este esquema generaba un gasto corriente elevado y permanente, sin generar patrimonio para el municipio, y con calidad de servicio baja que afectaba la salud pública y la imagen de la ciudad.
El modelo de compra y operación municipal
Jiménez optó por adquirir flotillas nuevas con recursos propios (sin préstamos) mediante licitaciones públicas:
- Primera flotilla (2021): 35 unidades (25 compactadores + 10 volteos) por aproximadamente RD$133 millones. Destinada principalmente a la Circunscripción 2.
- Segunda flotilla (2023): 29 camiones por alrededor de RD$250 millones para la Circunscripción 1.
- Tercera flotilla: proceso por unos RD$380 millones (alrededor de 40-50 unidades, incluyendo compactadores de distintas capacidades, volteos y trimotores) para completar el control de la Circunscripción 3.
Con estas compras el Ayuntamiento asumió la operación directa (personal, combustible, mantenimiento y logística).
Ahorros reportados en costos operativos:
- Combustible: reducción drástica de 40 galones por camión/jornada a solo 10 galones (ahorro del 80 % en este renglón).
- Costo global del servicio en las zonas municipalizadas: reducción cercana al 50 % respecto a los contratos privados anteriores.
- En operativos de apoyo (como el de la Liga Municipal Dominicana), el costo por tonelada llegó a alrededor de US$16.86, significativamente inferior a los US$32 previos.
La inversión en camiones es un gasto de capital (activo del municipio), mientras que el personal y el combustible pasan a ser gastos operativos controlados directamente por la Alcaldía. Una vez amortizada la flotilla, el costo marginal por tonelada tiende a ser más bajo y predecible.
Comparativa directa
| Aspecto | Empresas privadas | Compra + operación municipal (ASDE) |
|---|---|---|
| Costo por tonelada | Hasta US$32 (el más alto del país) | Reducción significativa; operativos ~US$17; global ~50 % menos |
| Gasto mensual | ~RD$60 millones (todo el municipio) | Reducción importante al asumir rutas propias |
| Combustible | Alto (ej. 40 galones/camión) | 80 % menos (10 galones/camión) |
| Calidad del servicio | Recurrentes fallas, camiones viejos, crisis | Mejora progresiva; control directo de rutas |
| Patrimonio | Ninguno (solo gasto corriente) | Flotilla propia (activo municipal) |
| Riesgos | Incumplimiento, “mafias”, huelgas/resistencia | Transición con caos temporal; gestión de personal y mantenimiento |
| Control | Bajo (dependencia del contratista) | Alto (el Ayuntamiento decide rutas y prioridades) |
Ventajas y desventajas de cada enfoque
Empresas privadas:
Ventajas → menor carga administrativa inicial y transferencia de riesgos operativos.
Desventajas → costos elevados, baja calidad, falta de control y dependencia de contratistas que históricamente no resolvieron el problema de forma sostenible (e incluso generaron conflictos laborales o de servicio).
Compra y operación propia:
Ventajas → ahorro a mediano y largo plazo, mejor control, generación de patrimonio, reducción de prácticas irregulares y mayor capacidad de respuesta.
Desventajas → inversión inicial alta, necesidad de gestionar personal (salarios, turnos, capacitación), mantenimiento de la flotilla y riesgos de transición (durante el cambio se produjeron acumulaciones temporales de basura).
Conclusión
La experiencia de Santo Domingo Este bajo Manuel Jiménez muestra que, cuando las empresas privadas cobran precios elevados (US$32/tonelada) y entregan un servicio deficiente con crisis recurrentes, la compra de camiones propios y la asunción de los costos de personal y combustible resulta más eficiente a mediano plazo. Los datos reportados por la propia Alcaldía indican reducciones de hasta 50 % en el costo global y 80 % en combustible, además de un control directo que permitió ir eliminando la dependencia de contratos problemáticos.
No es un modelo sin costos ni riesgos: exige capacidad de gestión y una transición ordenada. Sin embargo, en este caso concreto, el esquema privado “nunca resolvió” de forma definitiva y generó un gasto recurrente insostenible, mientras que la municipalización (vía compra de flotilla) ha permitido construir un servicio más barato, controlado y orientado a resultados.







